Posts Tagged With: Yunnan

Como salir a dar una vuelta en bicicleta y acabar en una sesión de fotos – Yunnan Día 4

El día se presentaba tranquilo, Vicky se quedaría en el hotel por temas de trabajo en una de las terrazas más tranquilas y más preciosas que nunca he estado.

En el hotel me ofrecen una bicicleta gratis, así que decidí pedalear hasta el gran lago y alrededores.

Empiezo el camino toda emocionada; aire fresco, temperatura esplendida, sin contaminación… hasta llegar a una zna del camino que esta inundado… observo los locales bordeando el camino como pueden, hago lo mismo. Termino con los pies llenos de barro.

Una vez bordeado sigo el camino, me cruzo con mujeres locales con armas de cultivo. Y es bien dicho que el miembro fuerte de las familias en Yunnan son las mujeres, son las que cultivan, las que traen la comida y las que cuidan del hogar. El hombre es un mandao pues, por que la verdad es que estas Naxi tienen cara de carácter y mala leche.

Avanzando el camino una moto-coche se cruza. Va a mi paso, me saluda de modo internacional “Hello!” Respondo y le persigo por que lleva un altavoz importante con musica china. Mi banda sonora hasta que se paro. “Bye Bye!”

Era todo muy tranquilo. cerca del lago se respiraba airé limpio, en el horizonte: barcas y pescadores. Trabajando, en la orilla señoras lavando la ropa. Una mujer local se me cruza y me saluda con una gran sonrisa. Tambien pasea un chino joven, pero con alguna descapacidad por que va vestido de soldado capitan y anda con deficiencia… estando sola en el cmaino da un poco de respeto, pero todo es inofensivo.

Les pido que me saquen una foto a un grupo de 3 chinos en bici, estos tenían programado dar la vuelta al lago en 10 horas. Increíble… Después de hablar me piden una foto conmigo (era de esperar…) al final me voy o no acabarían nunca.


Llego hasta un templo en el extremo derecho, entro y hay un señor comiendo pipas de espaldas a la puerta. Repito “Ni Hao” tres veces, a casa vez más agudo hasta que me escucha. Sólo quiero ser educada..o podría haber entrado sin decir nada. ¿Y para que la educación? Lo primero que me pide es dinero. Es increíble.. Eso me indigna. Vale sí, soy turista ( y ahí debe de pasar uno al año…) pero el templo esta destrozado, no tiene nada de especial y ni es famoso. Así qué  hago caso omiso. Le digo que no lo entiendo, cuando me saca un billete de 20 le digo que no tengo… Y me hecha. Entre palabra y palabra echo 4 fotos, pero me mete mano en la cámara… Se esta enfadando y yo le sonrío y le repito 谢谢! (Gracias!)
La verdad que en un año en China he visto demasiado templos como para que ahora me pidan pagar por uno que no tiene nada en especial… Esta bien que en las religiones te pidan la voluntad, pero no veo bien que se pierda la humanidad obligando a pagar una tasa cuando no tienen ni taquilla. No hay que abusar.

Me marque el templo como punto limite de la ruta hacia la derecha del lago, doy la vuelta, paso por el mismo tramo y prosigo la ruta hacia la izquierda, mujeres lavando, mujeres pescando, recogiendo las redes, comiendo. Sigo pedaleando. A lo largo del borde del lago las farolas son al mismo tiempo una instalacion de energia solar y heolica, imoresionante.

Llego al lado izquierdo del lago, donde debo meterme en el cuerno de del lago, un trocito de tierra que entra en el lago.
El sitio es realmente tranquilo, hay caracolas blancas chiquitinas por todos lados. Recojo algunas. Ando, observo los patos negros de pico blanco con mi mi prismático, respiro, me doy la vuelta y vuelvo a salir por la pasillo de bambú de la entrada.

Ahí es cuando empieza la “marcha”. De camino a la salida, me cruzo con un grupo de fotógrafos, llevan súper cámaras y están haciendo fotos al estilo paparazzi a 2 mujeres. Lo primero que pienso es que puede que sean las actrices del rodaje de anoche en el hotel… Paso pedaleando y zas, me roban una foto, les saludo y prosigo. A la milésima de segundo pienso en retroceder a ver la foto que me han echando con la súper cámara… Si ellos tienen morro, yo más! Además, si pudiera recoger la cantidad de fotos que me han hecho en China tendría un álbum! La última vez, pedí que me la enviaran por Mail (muy chula por cierto) y con esta quiero hacer lo mismo.

Me enseña la foto, nos reímos, no habla nada de inglés y ninguno de sus compañeros… (Hmm, si son del mundo del cine no me cuadra…) tras un intento de comunicación, me pide que me plante para otra foto; dudo, me río pero lo hago. Y a raíz de la primera foto… Miles. Pase de dar una relajante vuelta por un lago en el culo del mundo a estar enfocada por 6 objetivos de gran tamaño.

“Ponte Delante el Lago: ahora de lado; ahora sientate; espera que dejamos un pañuelo verde; mira hacia el Sol….”

Y de la Eva tímida y con las pintas de biciclista pasé a súper modelo… Que risas.

Al rato nos fuimos conociendo. Eran 4 hombres, 4 mujeres y un niño de 4 años. (por Buda! el 4 es el número chino de la mala suerte!!…)
No necesariamente eran todos pareja, la madre del niño no había venido, eran de Beijing.
Fotógrafos por afición, pero artistas por vocación. Y drivers (conductores) Hacen rutas en equipo por China. No entendí muy bien a lo que se dedicaban.

Después de la sesión me ofrecieron de ir a comer con ellos, es una invitación clásica por parte de los chinos (más si son adinerados) llame a Vicky que estaba en el hotel para tener una mejor comunicación con ellos y para que se uniera a la aventura.
Así qué cargaron mi bici en su furgoneta y para arriba.

Recogimos a Vicky, la comunicación mejoro al 100%.
Todos arriba de la furgoneta tipo hippies y carretera. Sabía que íbamos al pueblo del lado, pero el tramo me pareció más largo… Curvitas, vistas increíbles del lago con las montañas de fondo.
Parece que el conductor lleva viviendo en Dalí desde 10 años, por eso se lo conoce todo al dedo. Genial, vamos con un local, no hay mejor guía!

Llegamos al pueblo de Zhaogan, nos metemos por las callejuelas con la furgo y el coche, vemos un mercado local por las calles. La gente viste por lo normal de manera tradicional. Tiene UK encanto especial, pero tenemos que dar marcha atrás por que el paso esta cortado!

Damos la vuelta, bordeamos el pueblo hacia otra entrada. Las vistas son impresionantes. Hay una isla muy cerca, se ven barcas yendo y volviendo.

Desde arriba me señalan unas letras rojas que se ven a lo lejos pero en la orilla. “Ahí vamos a comer”.

Aparcamos. De camino al restaurante pasamos por un paseo totalmente reformado, un paseo marítimo al estilo europeo en toda su regla, que contraste!

Llegamos al restaurante, para picar: pescaditos y gambas fritas, todo revuelto en un plato. La terraza esta bajo unos árboles, el mobiliario son troncos sin pulir. Estamos en frente del lago, no se ve el final. Parece el mar.

Al rato nos pasan para la comida a una sala con vistas al mar. La comida va a ser a lo chino: mesa redonda, plato giratorio en el medio y muchos platos. Pescado, verduras locales, huevos revueltos, tofu, picante por todos lados, te y cerveza para beber.

Hablan, se ríen, se ríen de mi, me río de ellos. Entiendo de la misa la mitad… Pero es una comida muy agradable. A los chinos les gusta mucho presumir de lo que hacen y más cuando tienen dinero. Nos cuentan que hacen rallys por los desiertos de China, y que hacen rutas con varios 4×4 a varios destinos. Me fascina.

Acabada la comida, hay quien hace la siesta bajo el Sol, yo me termino el te en la terracita… El clima es primaveral.

Nos vamos, seguimos la ruta. El Niño chino casa vez me tiene más confianza, me corrige todo lo que digo en chino.. “No es Xu es Chu..” Y así muchas más sílabas, es bastante exigente para sólo 4 años.

Paramos en un puerto plagado de gaviotas, tiran 300 fotos a las gaviotas, no paran, las cámaras parecen metralletas… Me ofrezco para una gran foto: correr contra la puesta de sol asustando las gaviotas. Impresionante!

Una mujer vende pan para las gaviotas. El negocio del día.
Me alegro mucho por haber encontrado a este grupo, por que estamos haciendo una ruta muy bella.

Seguimos camino Dalí ciudad, pero a la zona antigua. Allí el conductor tiene una casa, y que casa! Parece una mini pensión pero bohemia-Fashion-China. Nos invita a te.

Como en toda mesa de chinos, hay una silla intocable, el cabeza de mesa. Además de estar posicionada ahí destaca por lo majestosa que es. Incluso yo, que en mi casa eso es indiferente, la evite al tomar la decisión de sentarme. Entonces llego él; con su gran barriga de happy Buda, su gran anillo con una piedra turquesa en el dedo meñique, y su collar del Tíbet de marfil y piedra atado con 3 vueltas en la muñeca del mismo brazo. Vamos, que él tampoco pasa desapercivido que digamos.

Nos enseñan los vídeos editados de sus rutas por el desierto, a mi me encanta eso, tienen un espíritu aventurero y las imágenes son espectaculares!
Al final voy a tener que creer en el destino, por que no me podía haber cruzado con gente más interesante.

Nos toca marchar para el hotel, tenemos media hora de camino y aún tenemos que cenar.
Intercambiamos contactos y nos despedimos.

Paseamos por las calles del casco antiguo. Acabamos en un indio, el servicio pésimo…pero la comida muy rica.

Y es que una cosa que me gusta 0 de China es como la gente trabaja sin ganas y además esa mala gana la trasladan al cliente… No intentan sonreír ni por un segundo, el servicio en la hostelería es pésimo, además de que suelen ser lentos… ( alguna excepción hay como siempre).

Menos mal que en el hotel nos tratan bien.

Taxi, ducha y a dormmir… mañana, con o sin sorpresas, será otro día mas.

Categories: Anécdotas chinas, De Dia, De Viaje | Tags: , , , , , , , , , , , | Leave a comment

No tener un plan es un plan – Día 3

Nos levantamos temprano con la intencion de hacer paseos bajo el Sol sin destino. Aunque para la hora de comer había estado leyendo para visitar un templo tibetano, pero en los libros siempre parece todo más cerca… Y el viaje solo de ida era una hora. Cambio de plan. Paseamos por la plaza  central de Lijiang, los locales más ancianos visten con las prendas tradicionales; los jóvenes aún vistiendo modernos ponen música tradicional en una mini radio y danzan. Es un contraste extraño por que me da la impresión que esas etnias tienen caras de antiguos, como si los hubiesen cogido del pasado y vestido con tejanos.

Comida: entramos en un restaurante donde a probar los típicos fideos “fideos que cruzan el puente” pero sin buen éxito. La carne, el tofu y las verduras en un plato a parte, luego te traen el caldo caliente con los fideos y se mezcla. Antes que nada les pido que me cambien la carne por que parece requemada de la nevera, luego a pesar de echarle especies al caldo, seguía sin saber a nada…
No sabemos que hacer, es una situación incómoda, pero le dimos críticas al cocinero, pagamos parte de la factura y nos marchamos. Unas bolitas de pollo prefabricado con ketchup más un helado blanco de la misma categoría del KFC hicieron justicia a nuestro estómago.

Seguimos el paseo, nos acercamos a comprar los billetes del tren para la tarde destino Dalí y decidimos visitar otro de los pueblos protegidos como patrimonio de la humanidad. Cojemos un taxi camino a Baisha. Me quejo otra vez porque me parece muy fuerte que la taxista vaya por precios y no por taxímetro alegando que sí nos lleva tiene que volver vacía. (Pues ese es tu trabajo, digo yo…no mi problema)

A medio camino nos cuenta lo del conjunto de pueblos patrimonio, y nos comenta sobre Suhē, también muy cercano y patrimonio. Parece interesante, cambiamos de rumbo.

Visitar Suhē fue una muy buenísima opinión. A parte de ser una de las ciudades por la que cruza la ruta del te, los turistas fueron escasos y la calidad de los productos mucho mejor. La gente sonreía, era feliz. Se respira una sensación de paz y de bohemia.
Tomamos te, nos dieron una vuelta en pony por las calles empedradas y cenamos como reinas, la comida excelente.
Recomiendo visitar este pequeño pueblo si pasáis por la zona.

Nos despedimos del pueblo, tren y para Dalí. 1 hora de viaje.

Allí nos espera un taxista con el cartelito en mano. Nos lleva hasta el hotel situado en la Villa de Xi Zhou. Tras otros 60 minutos de viaje, llegamos.

El hotel es una maravilla, Lentin Center (www.linden-center.com)  esta noche dormiremos en un museo. Una antigua casa de un rico mercadero que con la entrada del comunismo pasó a ser del gobierno.
Nada más llegar nos encontramos con que están filmando en una de las habitaciones, nos piden no hacer ruido… ¿Será una película antigua de estas chinas?

Vamos a por la experiencia de dormir en un sitio tan especial, espero que ninguna estatuilla le de por despertarse a media noche.
Good night!

Categories: Anécdotas chinas, De Dia, De Viaje, En la Calle, Peculiaridades y manias chinas | Tags: , , , , , , , | Leave a comment

La Garganta del salto del Tigre – Día 2

Acabamos de arracancar con el bus. Hace media hora. El recorrido va a ser de unos 75 kilometros pero van a ser 3 horas de viaje.. No contaba con eso. Mi idea principal era coger el primer bus a las 7,30, pero hemos salido a las 8 del hotel. Así qué el siguiente era a las 9, llegaremos sobre las 12. Un poco tarde ya que el recorrido de la colina es entre 6 y 8 horas. Me da un poco de coraje por que vamos a llegar con el tiempo apretado, y hay que pensar en el  transporte para volver,pero he aprendido a disfrutar lo que venga, disfrutare el momento.
Y ahora, a pesar de estar en un cuchitril de bus y un pasajero se ha puesto a fumar, el día es divino, el sol es radiante y el paisaje es espectacular. La temperatura ronda los 14 grados, el aire es fresquito pero puro. Me siento relajada, estoy fuera de la ciudad, como echaba de menos esto!.. Busco una señal de prohibido fumar, pero no la hay, parece que ya apaga el cigarro. Menos mal.
Estos son detalles que te recuerdan que estas en territorio campesino.

This slideshow requires JavaScript.

La gente es de la Ètnia Naxi, Chinos pero morenos y los rasgos mezclados con indio. Me siento bastante observada, sobretodo en la estación central de autobuses. Por cierto, he ido al baño (sin mascara de oxigeno…) Lo de siempre: olores, falta de puertas… les da igual. Así que literalmente espero a que acaben como sí estuviera en la calle. El baño es de agujero en el suelo. Se abre una puerta, la chica me mira, se vuelve y mira – literalmente- su caca en el agujero; gracias por el regalito! Me toca!

Estamos a unos 100 km de Sangri-la (Shambala) y a unos 200 del Tibet creo. Que lástima no tener más tiempo para seguir ese recorrido, aunque para llegar al Tíbet deberíamos tramitar permisos. Aquí nada es gratis. Ni la propia naturaleza, usualmente para “entrar” en una montaña (si es conocida) hay que pagar entrada, como una tasa. La pena es que gran parte del dinero va para el gobierno y poco se usa para las mejoras. Aunque Lijing esta muy bien arreglado.
Me cuesta escribir, hay muchos baches en la carretera;  voy a seguir contemplando por la ventana. La puntita de la montaña nevada es impresionante. Música en los oídos y subiendo.
……………………………

Llegamos! El paseo de casi 3 horas de bus se me ha hecho corto.  Subidas, curvas, paradas en pueblos remotos. Nativos que han usado nuestro bus para moverse entre pueblos, te contemplan y te sonríen.
Campos de arroz verdes, las primeras vistas del río y tráfico.
Están construyendo una carretera nueva y ancha que va a ir directamente hasta la Garganta. Pero digo yo, ¿Donde va a quedar el refrán de que hay que disfrutar no sólo del destino sino del camino?¿Donde va a quedar la gusanillo aventurero de ver pueblos remotos, de coger buses con baches?
Supongo que el camino va a quedar como segunda opción… Y también se va reducir el tráfico en esos pueblos, siempre buscando la parte positiva de los cambios.

La Gran garganta. El treking total del valle es de 6 a 8 horas, depende del destino objetivo.
Nos vamos a saltar 4 horas cogiendo un coche privado. Nos va a llegar cerca de medio camino, allí empezaremos una ruta de unas 4 horas con la calma ( esta no se puede hacer con coche)  me da pena que no sea más larga pero estoy entusiasmada. Estamos en el pie de la montaña, las vistas no me caben en los ojos, estamos en la Garganta del salto del Tigre.

El coche nos lleva hasta una carretera cerca de Half Way. La subida compuesta por 10 curvas empinadas la haremos a pie. Half way es el hostal que encontraremos en la primera villa y parada para comer.

Salimos del coche en medio del camino, el viento es muy fuerte, mis orejeras se me escapan volando, sólo espero no ser yo la siguiente por que no tengo conocimientos de aterrizaje…
Apretamos los pies contra el suelo, mi compañera empieza arrepentirse de unirse a mi aventura del treking, la relajo, jugamos un poco contra el viento, “es tan fuerte como el de cuando te tiras desde un avión” me comenta ella. Eso es algo que tengo en la lista de antes de los 30…jaja

Empezamos la subida. El Sol pica, el viento se calma en las curvas interiores, así que podemos contemplar el paisaje. Sin palabras. Estamos cerca de 2000 metros de altura sobre el mar.

Vemos el pueblo, parece estar cerca pero tardamos casi una hora de subida en llegar. Llegamos al hostal Half way. Sólo hay mujeres y niñas Naxi. Es como una gran casa local, pero habilitada para ser usada como Hostel. La camarera que nos atiende no parece ser ni mayor de edad, después de tomarnos nota sigue con la tarea de tender unas enormes sábanas blancas. Subimos a la terraza, las vistas son impresionantes, y el Sol se agradece, creo que mi cara se esta poniendo rojiza.

Entre comida y relax, pasa una hora. Hay que seguir la ruta.
Siguiendo las indicaciones, el camino que prosigue ya no es carretera, es un sedero de vértigo que marca el perfil de la montaña. Me sigo sorprendiendo con el paisaje. Hay excrementos de asno por el camino, en efecto, nos cruzamos con un pastor y su rebaño de asnos, bajan de la colina cargados de leña. Foto viene foto va, hemos retrocedido 200 años en el tiempo.

Seguimos el sendero, el objetivo es cruzar una cascada y empezar una bajada hasta el siguiente pueblo.
El sendero es lleno de rocas y puede ser resbaladizo, desde ahí se ve el río que cruza la garganta a lo lejos y paralelo a nuestro camino. Es un río salvaje, ideal para hacer rafting. Si paramos y no hacemos ruido se escucha el silencio y el agua, una gran sensación de paz, me siento diminuta. Todos los problemas de la vida parecen desaparecer, estamos solas.

Encontramos la “gran” cascada. Grande a lo largo pero no a lo ancho. No se ve ni donde empieza ni donde acaba, pero es tan larga como nos alcanza la vista. La perspectiva es auténtica. Hacemos parada en una roca de vértigo para contemplar todo lo que nos rodea. No puede ser más impresionante. Si imaginamos el sendero como una curva, la cascada esta en un costado y nosotras en el otro. En el medio, precipicio.


Vienen un grupo de cabras y cabritos salvajes. No se por que me dan un poco de miedo, nadie los controla pero parece ser que sólo quieren agua y que tienen más miedo que yo. Nos miran fijamente y se van disimulando cuesta abajo en busca de comida.
Mis fotos parecen postales, la montaña, la cascada con las cabras,…

Seguimos el sendero y la cosa se complica. Hay que trepar rocas para llegar al siguiente camino, a mi fiel compañera eso le supera, a mi me llena energía!

Pasadas 2 horas de brincos como  cabras desde que salimos de Half Way, nos quedan 40 metros hasta llegar a la siguiente Villa, donde justo en la puerta de Tina’s Hostel nos espera el conductor.

Próxima parada programada: La mediana del Río. Son dos horas más de Treking pero Vicky no se ve con fuerzas, así que vamos a lo fácil que apenas dura una hora. Ésta, pero, es la original, la que le da nombre a las colinas, donde esta la roca desde dónde un día salto un Tigre. Aún así, no comprendo la importancia de ese salto para desembocar tanto nombre. A veces pienso que sus leyendas solo son cuentos chinos, quien sabe, lo bueno es que funcionan.

Esta ruta alrededor de la piedra y el trozo de río salvaje es más artificial. Escaleras y paseo de madera, para que hasta los no-atletas bajen a contemplarlo. El agua es salvaje, baja sin parar y rompe con las rocas a lo largo de río. A lo lejos parece calmada, tendrá trozos en diferentes  estados.
La roca del salto mide 13 metros hasta el fondo del agua. No hay nada más en especial solo que te dan ganas de coger una barca, un casco y remar río abajo.

He bajado sola a ver el río, Vicky esta agotada y se ha quedado en el bus. Yo aún quisiera ver más, me siento con mas cuerda que nunca. Pero la visita llega a su fin.
Coche, curvas y para la salida. Hemos programado los coches para que nos lleven hasta Lijiang de vuelta.
Pagamos un poco más por que no llegamos al horario estándar de la estación de buses para la vuelta. Me quejo por que es el lugar de China donde más dinero estoy gastando en transporte después de un año..

Pasadas 3 horas largas pero en nuestro coche privado y siesta, llegamos a Lijiang.


Estamos sucias y tenemos hambre.
Primera parada: Mc Donald’s, comida con contenido (hamburguesa picante exclusiva de China); segunda parada masaje de pies. Si pasamos primero por el hotel no saldríamos, así que esa va a ser la parada final. Pero antes de eso, esta noche si he provado el Salta montes Frito!!! ¡ Proteína Pura! ¿A qué sabe? Viscoso pero sabroso! Pues a nada en especial… solo que sabes que estas comiendo un bicho, todo dependeá de la salsa en que o mojes.

Estamos acabadas, mañana el día será de más relax, debemos contemplar este clima tan agradable.

Ducha calentita y Buenas noches!

Categories: Anécdotas chinas, De Dia, De Viaje | Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Leave a comment

Shanghai – Lijiang: como No perder el avión – Día 1

Para no perder costumbre,hemos llegado tarde al aeropuerto… Pero más tarde que nunca. La ventanilla del check in estaba cerrada, quedaban sólo 20 minutos para que el avión despegara. Imposible, se acabó, viaje roto.
Peroooo mi amiga (China) Vicky es un sol y una buena actriz por lo visto, así que se ha puesto en la piel de la chinita indefensa y dulce y le ha rogado un POR FAVOR bastante insistente al Manager.
Nos piden los pasaportes, y con la mirada en los ojos cual duelo, nos los devuelven con los billetes dentro diciendo: “correr”.
Vuelvo a escuchar el corazón palpitar, pensaba que era el principio de un fin pero no. Corremos para la puerta de embarque donde a penas empezaban, destino Lijiang.

Con esto, me vino a la memoria cuando un amigo Americano después de 3 años en China (pero la China muy profunda) decidió volver a casa. Lo tuve de huésped en mi sofá en Shanghai la noche anterior a su partida. Él también llego tarde al aeropuerto y no tuvieron clemencia con él. Me llamo: vuelvo para tu piso, he perdido el vuelo y he comprado otro para mañana…madre mía, 700 dollares, esa hubiera sido mi historia de consuelo en el caso de perder el vuelo a Lijiang, pero hemos sido afortunadas. Tengo unos días de fortuna teniendo en cuenta que ayer perdí el móvil en una ciudad de 20 millones de habitantes  y lo recuperé.. Habré pisado “caca China” y no me enterado!

En fin, después de 3,30 horas de Viaje, llegamos a Lijiang. Una cosa de que no me gusta en China es que Siempre hay turbolencias, y este año llevo ya unos 10 vuelos en China…estoy frita, solo espero no cojerle miedo al avion!!

El paisaje en el aterrizaje se veía impresionante. Montañas y montañas… A limpiar pulmones!
El aeropuerto que parece un templo tibetano esta rodeado de más montañas, a unos 25km de la ciudad.
Ahí vamos, mini bus furgoneta y para el  hotel. Que por cierto, hemos llegado, hemos visto la propagada de un hotel bonito hemos llamado y para ahí que vamos.

Como hemos volado hacia el oeste, hemos ganado un par de horas de Sol. Shanghai esta en el extremo este de China y ahora estamos en la provincia de Yunnan, casi al extremo oeste, tocando al Tíbet. Y como la hora se mantiene igual para todo el país ganamos horas de sol. Por lo que tenemos el placer de contemplar la puesta de Sol tras las montañas de camino a la ciudad.

Llegamos al centro de Lijiang. Es ya de noche. No veo “lawais” (estrangeros) pero a mi los Chinos me detectan rápido desde el coche de al lado. “Laowái!!” chillan, “Hellooo!” les respondo. Recordando viejos tiempos de cuando vivía en la China profunda.
Llegamos al hotel, desembarcamos y nos vamos a buscar comida. Urgente, no puedo más.
Las calles están muy comercializadas, pero lo bueno de la ciudad es que hay la nueva y la vieja ( hecho que sucede de costumbre en china) entonces, la ciudad vieja es la que conserva la esencia China, y donde tenemos el hotel. No pueden entrar coches pero esta repleta de tiendecitas chinas, me vuelvo loca!

Elegimos un restaurante que aparenta comida local. Todo riquísimo, verduras locales que parecen flores, jamón chino, pescado, arroz y fideos.

Un hombre fuma una pipa gigante al costado de la mesa. Se anima a que le heche fotos, y se sienta en la mesa para una foto de grupo, y empieza el iterrogatorio de quien soy yo. Es divertido.

Acabada la cena, nos llevantamos en busca de unos dulces mientras paseamos. Las callejuelas se meszclan con riachuelos y puentes, como un pesebre chino. Foto por aquí foto por allá, sólo se ven turistas chinos. Así qué me remiran bastante. Ya no recordaba  lo que es ser una estrella en la China profunda..jaja
Un chino muy majo se me acerca educadamente a pedir una foto conmigo: empieza el show, yo siempre digo que si, si no me calientan mucho la cabeza claro…jaja pero no hecha una, hecha 20. La seguda por si a caso, la tercera con la prima, las siguientes cambiado de pose… Despues de la sesion, que obviamente le he pedido que repitiera con la camara, le sorprende que hable un poco de chino y nos invitan a tomar algo con ellos. 2 chinos y 3 chinas. Aceptamos.
El bar tiene las 15 cervezas preparadas que se van a beber con vasos de chupito en las siguientes horas.. Las invitadas nos pedimos un te con leche. No es broma, la cerveza en China no brilla por su excelencia.
Un chico toca la guitarra y canta. Nos hacemos otra completa sesión de fotos para la prensa amarilla y decidimos huir.
Muy majos pero queremos relax.

Andamos y andamos, hay paradas de comida sin parar. Veo como pelan coco, cosa natural en estas tierras, y me fijo con las golosinas fritas chinas que tienen al lado… La sorpresa es que son abejas, gusanos y saltamontes fritos!
Quiero probar pero estoy llenísima de la cena. Que no os de manía, esos insectos son muy sanos! Los recogen de los campos de arroz no de las alcantarillas. Así qué mañana ya veremos.

Seguimos calle abajo, compramos un poco de souvenires chinos y, obviamente nos cierran las tiendas… Comprando. Es que somos mujeres.
Buscamos el camino de vuelta al hotel que después de tantas callejuelas no ha sido tan dificil.

Plan para mañana, subir a la montaña del salto del Tigre, así que el plan es madrugar, coger el autobús, recorrer 75km al norte i buscar un guía para que nos guíe por una de las rutas más impresionantes de China. O eso dícen!

Lo conseguiremos? Sino, he leído que siempre podemos obtar por la opción de los asnos. Ya veremos.

Ahora toca dormir y cargar pilas, mañana a ser un día emocionante!
Bona nit!;)

Categories: Uncategorized | Tags: , , , , , , , , , , | 2 Comments

Blog at WordPress.com.

El Crossumer de la Democracia

Blog sobre regeneracion democratica, politica, economia y ciudadania

Bucket List Publications

Indulge- Travel, Adventure, & New Experiences

El Blog del Viajero Independiente

Viajes al Sudeste Asiático