Posts Tagged With: Shanghái

4 taxis para 1 destino.

Iba yo de camino a comer a casa de una amiga China, esta vez en taxi…

Para coger un taxi hay que tener el tema más o menos controlado. Hay 6 tipos de taxi divididos en 2 grupos, los de color fuerte y los de color claro. En el primero tenemos el rojo, el azul y el amarillo, son coches de empresas privadas pero hay que andar con ojo, de día todos son de fiar pero de noche cuidadin, sobretodo con los rojos, por que puede que lleven el contador trucado para cobrarte de mas o que por tu cara de “laowai” te quieran dar una vuelta turística… (Me ha pasado ambas).

Con los de color claro la cosa parece mas relajada, yo les llamo los de “fiar”. Blanco, verde o celeste. Los celeste son los taxis del govierno. Estos llevan escrito “大人” en la lucecita de “Taxi”. Significa “grande pueblo”, es decir “popular”.

Volviendo al camino, sucede lo siguiente:
Me subo en un taxi Azul y tras mostrar la direccion al Jifū (conductor) me sonrie y me dice que no sabe donde es. No es de extrañar, los taxistas de los No Populares suelen ser de las afueras de Shanghai, y si son jóvenes o llevan poco en el volante no se conocen todas las calles. Me toca bajarme y buscar otro. (Hace poco me paso que tuve que guiar al taxista hasta mi destino por que era de la zona de Pudong – el otro lado del río- y no se conocía el centro)

Siguiente taxi, Blanco; el señor de avanzada edad asiente y empezamos la ruta. Derecha, izquierda y 3 semáforos, para el cuarto tenemos sorpresa: La velocidad del taxi no le da tiempo de reacción y nos empotramos -literalmente – en el maletero del prójimo. No digo nada por que él ya habla por los dos, y suelta todas las recetas de fideos chinos que se sabe de memoria. La víctima del coche negro sale con cara de Kung Fu preparado para el ataque, no se sí salir o que hacer… Trasladan los coches hacia un lado y con cara de pantera rosa le indico que me voy… Ni me cuestiona.

Voy a por mi tercer taxi, ¡salvada! Se acerca un azul celeste. Me hace señas como de que no suba, pero esta vacío y tengo prisa, y para que… A los 5 segundos, aún insistiendo, me hecha del taxi por que el señor tiene que ir a comer. “No hase falta desir nada más”. Y es lo que tienen los chinos, los mas trabajadores del mundo..que la còmida no se la perdonan ni a Tao. Ya es el colmo.

Cuarto intento; consigo parar otro taxi celeste, esta vez es UNA taxista… Lo siento hombres del mundo, pero se sabe la dirección, no se queja de que tiene que ir a comer Y no se come ningún coche por delante.
Ale, a comer comida China que la Ayi a cocinado hoy! 🙂

Categories: Anécdotas chinas, De Dia, De Viaje, En la Calle, Peculiaridades y manias chinas | Tags: , , , , , , , , , , | 1 Comment

Una pincelada de la moda en China

La ropa. Punto clave. Cuando llegue a China es lo que mas me impactó. Se arreglan a diario, que eso no esta mal, la diferencia es que a veces no sabes si se ha adelantado el carnaval o es que hace 10 años que no se compran ropa. Es impresionante. Hay que tener en cuenta que al no tener mucha talla de “tetas” se dedican a enseñar las piernas (muy bonitas por cierto) pero de manera exagerada (y los expats encantados).

Faldas SIEMPRE por encima de la rodilla. De volantes, con blondas, con brillantes, con perlitas, medias bancas, medias rojas, medias con ositos, medias de reja.

Tacones de colores, rebozados con purpurina y muy altos. O suelen llevar unas bambas que están adornadas con un peluche literalmente encima de cada una. Para que tengáis una idea, si es un mono… este abraza la pierna.

Hay que decir que en orteras se parecen un poco a las russas…

Lo nunca visto. Las “Converse” de suela doble. Esta añadida con una cremallera (¿os acordáis del estuche del cole?) Supongo que será de quita y pon, siempre me quedo con las ganas de abrir unos zapatos de esos.

Los abrigos. A modo disfraz de oso y con las orejas incluidas. A veces incluso la cola de conejo. Peludos. Estos me encantan, frio seguro que no pasan.

Todo esto es el estilo entre semana. Cuando llega el fin de semana las niñas se convierten en muñecas de porcelana con falditas a modo de cinturón puestos con calzador (como me decía mi abuelo al verme con los tejanos apretados) y con los que si les cae algo al suelo mas vale que lo den por perdido si no quieren hacer una mala maniobra que les puede costar caerse de esos andamios de 15cm de altura. Vale que tengan complejo de bajitas, pero eso es mejor que caminar como un submarinista con las aletas y a punto de inmersión, ¿NO?

Lo mas carismático es cuando en invierno deciden que el pijama también es prenda de exterior. Y es que no es un pijama cualquiera, hay que estar preparado para resistir en sacártelo con el frio que cae. Es un pijama grueso, con él no necesitas nada mas. Ni abrigo, nada. También es verdad que Shanghái  es una ciudad un tanto mas cosmopolita, y que eso se ve en las calles mas chinas y barrios no tan céntricos, pero en Changsha, donde viví mis primeros meses en China, era exagerado. Ahí aun pasaban mas de todo. Y eso realmente es un punto muy bueno. Ponte lo que quieras que nunca un chino se va a meter contigo. Cualquier día, cualquier ocasión, todo vale.

Los complementos. Ahí si que la lista es interminable. Desde sombreros con orejas (si, no me pude resistir, tengo uno) a Peluches que son Bolsos (cabezas de oso, perros) y no hablemos de las fundas de los móviles: Super Glitter, de lentejuelas, con pompones colgando, con orejas (como no) y como lo llevan todo el día en la mano, aquí lo de que el móvil no se luce no vale, aquí es algo indispensable… Es todo un mundo.

Y que me decís de las gafas sin cristales? No son solo para el fin de semana o para el cachondeo, no. Las gafas sin cristales es algo que hay que cuidar y se usa a diario. Creo que con las monturas “al aire” se sienten con ojos mas occidentales, es decir, mas grandes. Me parece fenomenal dado a que hay monturas que realmente favorecen las caras, por eso yo tengo un par… que no me pongo! Jaja… de hecho, me las pongo durante TODO el día cuando me las compro, pero una vez llego a casa, ahí se quedan. (si, yo tambien estoy en las fotos… hehe)

Eso también me recuerda cuando un día, una amiga Taiwanesa me comentó qué pensava que yo llevaba gafas de sol para ser mas “Cool”.. ¡imaginaros! No bonita, el sol realmente me molesta… pero si que es verdad que, sorprendentemente, he observado que a por mucho que brille el sol los chinos no usan gafas, y mis hipotesis son: ¿Por que al tener los ojos medio cerrados ya no molesta? ¿por lo de cuanto mas oscuro el ojo menos molesta el sol? ¿Por que no quieren gastar dinero en gafas? por qué hay que decir que los chinos con dinero, si llevan gafas.. un punto mas para diferenciarse del resto, y estos si que lo hacen para ser “Cools”.

Y ¿que decir de la moda y los hombres? Nada en especial. Los hombres son unos clásicos. Con excepciones, claro, de los mega cools de la ciudad que son o diseñadores, djs, peluqueros o gays, Su vestimenta es bastante a lo japonés, con mucho estilo. Pero sin contar estos, los chinos siguen todos el mismo patrón hasta para cortarse el pelo: Negro, cortito, de 1 cm de largo y tieso como pequeñas espinas, son todos unos cactus.

Para vestir, pantalón negro o azul oscuro. Camisa Blanca o de rallas. Calcetines Blancos y mocasín negro. Esto es un chino. Y si llevan gafas (de vista), todos las llevan de montura rectangular y negra. Parecen estar bien marcados por el ejercicio militar, o no me lo explico. Son soldaditos, hormiguitas.

Aun así, toda descripción la centro en un estándar por que pasear por Shanghái es una pasarela en vivo y en directo. No hay día que no lleve, ni que sea, el móvil en mano por que esporádicas y espontáneas las hay en cada momento.

Saludos Chinos!! Y como dicen ellos: Salud y larga vida, eso es lo único importante…. Cada cual que lo haga a la manera mas conveniente.

mientras tanto, sonreid, será vuestro mejor maquillaje allí y en la China!! 😉

Categories: En la Calle, Peculiaridades y manias chinas | Tags: , , , , , , , | 2 Comments

Érase una vez una Ayi vs. mi filosofia de la vida

Ayi. Personaje  encargado de la “limpieza”indispensable en todas las casas.

La historia empieza cuando llegas a China, alquilas un piso y en el precio te viene incluyo una Ayí para facilitar las tareas de la casa ya que en las grandes ciudades los individuos currantes tenemos el tiempo apretado… Me pareció perfecto, pero deducí que el sueldo que le debían pagar era bajo. Nunca pregunté.

En mi casa viene una mujer pequeñita, tranquila, serena, dice Ni Hao sonríe y se pone manos a la obra 3 veces por semana.

Empieza por la cocina y lava platos; pasa por el comedor y hace carreteras esquivando todos los objetos…  un boleo a los baños, algún día a los cristales de la puerta (Nunca las ventanas) barre, friega y “Bye Bye”.  A eso se le llama limpieza en China.

Pero hecha la ley, hecha la trampa… así que cuando quiero qué limpie algo que no “ve”, lo cojo y lo pongo directamente en el fregadero, esa es la señal (y una servidora aprende rápido). Ante el miedo de exigirle y la barrera del lenguaje, el fregadero es la respuesta.

Pensad que he llegado a dejar el CEPILLO del pelo en el suelo del baño, y lo ha esquivado… eso ni en Matrix. Un premio para la señora.

Por otro lado debo confesar que se la ve gente humilde, y yo soy de esas personas que todo el mundo me da pena, pero yo no le doy pena a nadie. Así que ya probé un día de que me fregara los cristales, pero ante el no rotundo y el estrés en su respuesta, pasé. Y como dice el dicho, si quieres hacer algo bien hecho házlo tu mismo.

A pesar de esta comedia de si me limpia, no me limpia, que si el fregadero… el top chiste llego esta semana. Me fui, me despedí de ella que estaba con los platos, y regresé a casa antes de lo previsto. PREMIO. La puerta estaba cerrada por dentro y tras llamar y golpear 100 veces me abre la Ayi.. “Ni bú ting ma???” (“que no me has oído???) Me dió la sensación que la Ayi se había estado duchando en MI BAÑO en mi ausencia (Mucho vapor, olía a champú y la puerta cerrada…) libro de reclamaciones YA.

Y ¿Qué se supone que debía de hacer en esa situación? Nada, ya me dio bastante cosa que me abriera y se fuera con la cabeza agachada…

Comenté la jugada con mis amistades de la ciudad, respuestas: “Ah, sí, es típico”, “La mía la encontrábamos con el pelo mojado”, “También hacen otras cosas”…

¡Qué alguien me cuente mas!

Dude en decírselo o no a mi casera, peor aprovechando la ocasión de mi visita mensual en su casa, y ya puestos con el buen rollito de que me invito a comer con ella, le saqué el tema.

En ese momento su Ayi estaba en su casa, pero en su caso la tiene hasta para cocinar, me hizo unos fideos chinos en un santiamén.

Mi casera se quedó sorprendida, pero tras una pausa me explicó la situación de las Ayis en la ciudad. Un tanto dura.

Las Ayis suelen ser mujeres de las afueras de la ciudad y viven en pisos compartidos o en comunidades. (y yo que pensaba que se iba para casa con su familia…) Entonces, pagan unos 10 euros mensuales por una habitación con baños compartidos, por lo que entiendo que no tienen una ducha con las mismas condiciones que nosotros. El objetivo, es guardar el máximo de dinero posible para llevárselo para su ciudad.  Mi casera me comentó que con su Ayí tiene un trato muy familiar. Cada vez que esta va a su casa le deja lavarse el pelo o lo que considere necesario. Pero claro, mucho a su pesar de la situación, no se pueden hacer as cosas sin pedir permiso, es una falta de respeto, esa fue la conclusión.

En momentos así  es cuando mas afortunada me siento, y cada día aprendo mas a agradecer lo que tengo  por encima de lo que no tengo. De verdad, vivir en un país como China, donde se aprecian los contrastes en el día a día, donde los planes, los proyectos y el trabajo cambia de un día para otro, te desarrolla a la fuerza una gran paciencia interior y el sentimiento de aprovechar el día presente sin pensar demasiado en un futuro aproximado por que como en la vida misma, es incierto.

Y esto lo puedo explicar rápidamente en mi experiencia personal:

Hoy me he pasado todo el día en casa empaquetando mis cosas, cambio de piso por que el actual se vende. Hace un mes no tenia ni idea del tema. Tener que reducir OTRA VEZ todos mis objetos personales en las 2 maletas (más bolsas…) me abre los ojos ante la idea de “simplifica tus pertenencias y simplificarás tu vida”.

Y es que hay que ver lo que he acumulado en un año en China, y luego salgo un mes de viaje y sobrevivo con 9 kilos (y me sobran). Que contradicción.

He realizado un primer filtro de ropa y se lo he regalado una bolsa a la Ayi, para su hija o quien sea. Pero no era suficiente. Así que por la tarde he realizado un segundo filtro y he reducido equipaje de nuevo. A estas horas apenas me acuerdo de lo que hay en esa bolsa… y es que no me da tiempo de usarlo todo. A la vez, siento liberación por tener esa voluntad.

La vida debe ser un ciclo y hay que renovarse.

Lo mismo me pasará ahora con la casa, pero a cada vez que cambio menos pena me da… estoy perdiendo miedo al cambio, el mayor miedo del ser humano. (Cambio de país, cambio de casa, cambio de pareja, el ser y no ser… el ciclo de la vida.) Hay que dejarse llevar, debe ser algo natural.

Lo mismo me ha pasado con el trabajo. Llevo un año en este país y no me he estabilizado con nada. Ahora estoy con mi 3er trabajo (sin contar con las horas extras como profesora de inglés). Para postres, este trabajo va a terminar en breve por que esta empresa de diseño lleva apenas un año en China y aún es insostenible con los proyectos, así que me van a remplazar por alguien de prácticas y ahorrarse mi sueldo. ¿Triste? ¿Frustrante? No, ¿por qué? Yo elegí esta guerra, nadie me mando a ella. Así que es gratificante poder demostrarme que soy válida para la supervivencia, y digo supervivencia por que hay temporadas mas duras y otras mas normalizadas, y, como plus, estoy viviendo a 15000km de Casa.

Es una experiencia de aprendizaje y de balance con mi vida. Además de que siempre encuentro algún que otro momento para mi ocio favorito, viajar.

Ya puedo sentirme satisfecha con conseguir eso. Y “¿cómo haces eso?” me preguntan muchas veces “Creyendo en mi , en mis sueños y en mis prioridades.”

Además de que hay que aprovechar que estamos en el lado “libre” de la sociedad. Las pobres Ayis o empleados – esclavos de por vida nunca podrán llegar a eso, y el motivo va mas allá de lo económico. Es cultural, su sociedad aún debe de aprender muchísimo y evolucionar para esa cambio. Lo veis, todo se basa en el “cambio”, probad en dar un giro a la vida y veréis que bien os sienta. Y no hablo de veniros a la China. Hacer pequeños cambios, e incluir nuevos detalles en la rutina de la vida también puede ser muy satisfactorio.

A cada cambio un nuevo reto, para cada reto una nueva meta. Veremos que sucede ahora, todo es impredecible, y mas cuando no creo en el destino. Eso es una mentida para quién necesita fe en algo.  Las energías son las que realmente mueven el mundo, pero el mundo propio de cada uno, son las que nos abrirán las sendas para las metas que nos marcamos.

evasáve.

Categories: Anécdotas chinas, De Dia, Peculiaridades y manias chinas | Tags: , , , , , , , , , , , , | 2 Comments

Un paseito por la comisaria

Cada vez que cojo la bicicleta pienso: “Allá voy, a ver que pasa hoy” y siempre vuelvo con pequeñas anécdotas.

Me dirigía de nuevo de camino a la oficina de la policía para volver a tramitar papeleos del Visado. 5 km, 20 minutitos… le estoy cogiendo gusto, recorro ese espacio sin pensarlo… Si fuera en mi casa mi única opción seria el coche. Esta bien cambiar de hábitos.

Esta comisaria esta hacia el norte, fuera del anillo del centro de la ciudad. Así que el paisaje aun se conserva bastante “achinado” y el expat aun se observa con un poco de novedad.

Las calles un pelín mas vacías que el centro, pero ¿que es vacío cuando las calles siempre están llenas?

Cruzo un puente, me hace ilusión ver agua circulando, pero cuando me asomo.. no puede estar mas sucia. A lo largo del rio una torre china, siempre están cerca de lugares de agua, son como grandes miradores : Foto!

Los edificios en si también son una obra de arte, obra de chinos. Debido a que no hay lugar en las viviendas, cuelgan la ropa al exterior ,pero de que manera. Con palos que sobresalen de todas las ventanas. En primavera – verano o días soleados se animan mas a tender la ropa y con la combinación de colores queda mucho mas bonito. Pero en el centro este espectáculo se ve menos ya que por la Expo del 2010 prohibieron todas esas costumbres, limpiaron el centro y las calles turísticas de eso por un tema de imagen.

Sigo calle arriba, están en obras. Parece que en esta zona de la ciudad aun la están construyendo y arreglando. Hoy el paisaje es muy gris, todo me parece feo. Y es que no todo es divino ni China ni en la vida.

En un edificio leo “Blue Water Club” ¿piscinas publicas? No se si me atrevería.

Llego a la comisaria. Esta vez era sábado, (ayer) así que estaba repleta de gente, ni un expat, solo yo. Hice las correspondientes fotocopias y cogí mi numero 3005. Dios mío! Iban por el 1175. Me podía a ver llevado un libro o algo pero lo único que podía hacer es ser paciente ya que era mi ultimo día de trámite (siempre a última hora, si es que Eva…).

De repente y en menos de 5 minutos, paso lo impensable. Los números cambiaron para del 1175 al 3005, y a pesar de mi cara de confusión, me abalancé por medio de la multitud y me plante en la mesa donde me esperaba la policía. Le di el pasaporte, los papeles…. 3 segundos y los chinos me acorralaron. Empezaron a chillar preguntando que ¿por que de repente estaba ese numero? ¿que pasaba con ellos? No entendían nada y estaban furiosos. Yo, calladita, ni se me ocurrió girar la cabeza. Saque mi cantimplora china con te caliente de mi bolso y le metí un par de sorbos. La policía intentaba explicarse: “Esta chica es americana” (todos los blancos somos americanos para ellos) “y el resto de mi compañeros no habla inglés así que me toca atenderla a mi, bla bla bla”

El pueblo estaba enfadado y yo era la bruja mala. Así que amablemente la señorita me invito a cambiar de ventana. Salí ganando de todas formas, tuve que esperar solo dos turnos y me atendieron. Esperaba de pié, detrás de el hombre sentado que estaban atendiendo. Esto fuera de China seria impensable, es decir, no podría estar allí a no ser que fuese su acompañante… pero en China la cosa va así. No hay espacio personal. Estaba yo a un lado de la silla y una pareja en el otro lado.

Decidí mirar el panorama de alrededor. El hecho esta en que si te mantienes de espaldas los chinos no tienen escrúpulos. Se te acercan cual puñalada (lo que me paso previamente) pero en cuanto te giras y empiezas a mirártelos a la cara, todos te la giran, nadie quiere ser culpable ni meterse el primero. Como niños pequeños.

El señor sentado estaba terminando, y por el perfil de mi ojo vi un movimiento extraño en la pareja que estaba esperando. Obviamente yo les iba a ceder el paso a ellos, mi turno iba después. Pero viven con el miedo a que se cuelen, en tensión, me miraban de reojo como si de un duelo se tratara. Bueno, la chica me miraba de reojo, el chico estaba absorbido por el móvil así que la china le metió un puñetazo en el brazo del pobre hombre, muy rápido y al estilo ninja, para alertarlo de que en breve le tocaba. (No fuera a ser que la americana pase delante…). Ese puñetazo fue lo que vi de reojo, me gire y la chica ni se movía, cual estatua. Lo dicho, una ninja.  Quería aguantarme la risa, pero fue inevitable… que ternura, en serio.

Papeleo listo  y a la calle.  Que lugar tan peculiar, la comisaria.

En un solo espacio hay puesto para fotocopias, sitio para hacerse las fotos, la sala d espera y las mesas de recepción.

El que te hace con las fotocopias lo hace con una mano, con la otra aguanta el cigarro.

Donde las fotos hay un espejo con un peine publico. Para salir guapo en las fotos. Nada, sin manías ni vergüenza, esta ahí para ser usado.

La sala de espera, huele a humanidad. La música? El sonido de los gargajos.

¿No debería ser la comisaria un lugar donde premiara la autoridad, el orden y el respeto?

Lo dicho., la creme de la creme. Escrupulosos absténganse de pasar por aquí.

Saludos cordiales, una expatriada mas.

This slideshow requires JavaScript.

Categories: Anécdotas chinas, De Dia, En la Calle, Peculiaridades y manias chinas | Tags: , , , , , , , , , | Leave a comment

Estos amarillos me ponen negra…

Amarillos, miopes y sin espacio personal. No, no soy racista. Me dan ternura por que ahora los veo como niños pequeños…  Vaya, también los podría llamar mocosos… y con razón!

Odio los gargajos, cada vez que escupen (con un previo arranque de motor) me giro al estilo niña de la exorcista, y les pego una mirada con rayos cósmicos que habla por si sola. Que le voy a hacer, soy una madre cabreada… el niño no tiene modales. Pero con la diferencia que estos niños (o niñas) ya están grandecitos.

Tampoco soy feminista, pero lo mas feo es cuando una chinita con sus tacones, minifalda, recién salida de la peluquería, pestañas teñidas y uñas de porcelana mete uno de esos…. Se supone que las muñequitas no hacen esas cosas, o es que ¿se le ha quedado un pelo atravesado?

Sea lo que sea, es cultural… y la verdad que ya estoy bastante adaptada al sistema, depende de mi humor me doy cuenta o no me doy cuenta.. Como dije, debo refrescarme la memoria de lo que realmente “no es normal” sino a ver si se me va a pegar!

En el fondo, los chinos son gente humilde, y aunque entre semana no se les ve sonreír mucho, es hablar un poco con ellos y te sueltan media en seguida.

La filosofía de pensar que son como niños, no esta tan mal pensada… de hecho, desde que el señor Arthur me lo comento, no paro de analizar desde ese punto de vista su manera de actuar, y los clava en muchos puntos:

El espacio personal.

Si, son muchos por tan poco metro cuadrado pero tendrían que prender a mantener limites mínimos de espacio, pero no. En eso son como niños de párvulos.

Y el gran ejemplo es el metro: Si subes las escaleras, no se te ocurra para ni medio segundo por que te empujan, y sin pedir perdón. O te apartas o te aparto, como si regalaran algo. ¿Por qué tienen siempre prisa? Es por el simpe hecho de un record personal de llegar primero… en cuanto se posicionan primeros se les nota a cara de satisfacción, sin mas.

En el interior del tren, es la lucha por el espacio. Si, en Barcelona pasa lo mismo, pero la diferencia aquí es que si no te apartas se te apoyan literalmente encima, o en lugar de decir “perdona, me estas apretando el brazo,” te dan un codazo. Te empujan con el culo, les da igual. Literalmente de friegas con la gente, cosa que al principio me incomodaba y ahora lo encuentro practico.. no debo cogerme en ningún sitio.

La comida.

No hay nada mas Chino que comer en uno de sus restaurantes de la calle y disfrutar de la banda sonora de sus bocas. Absorve espaguettis, mastica con la boca abierta… y así durante un rato. Me ponen un poco nerviosilla y no solo por el ruido sino por que comen con desepero, como si tuvieran que batir un tiempo record. Son Goku en acción, sin cachondeos.

Y cuando toman una bebida, lo peor es darles una pajita. Con ella intentaran absorver hasta la ultima gota rematando la cancioncilla. Es mas, yo si me compro un cafe o un te calentito es para eso, tomarmelo calentito. A ellos parece que les guste pasear el vaso de plastico solo por que pone Starbucks. Claro, como “es de marca”…pfffff. Si, un cafe de esos valen unso 30 RMB (unos 3,5 euros) con eso yo me como un plato al dia durante cinco dias de Xian Long Bao (Bolias de Dragon al vapor, plato típico Shanghaianes y que me vuelve loca). Vamos, que ese cafe equivale casi a una comida semanal para un chino… Traducido significa “Tengo poder y por eso debo pasear mi cafe por el metro aunque estemos como sardinas – no sin mi Starbucks”.. ni que fuera un Rolex. ¿Conlusiones precipitadas? No, creedme, es la mente china. Una mente infantil.

Las peculiares mujeres chinas.

La forma de ser, actuar, caminar, de reírse, de vestir… ¿Quién dice que no las entiende? Es como estar rodeada de hermanas pequeñas… Y aun en su mayoría de edad debo reconocer que muchas veces me dan vergüenza ajena, otras me las miro como distracción. ¿Qué hacen?

Bien, si están con el novio suelen enfadarse por un tema de llamar la atención. Y les ponen morritos o pataletean contra el suelo (como en los dibujos animados). Les gusta sentirse mimadas y princesas. Si algo les da vergüenza, se tapan la mitad de la cara con las dos manos y empiezan a reírse moviéndose de forma extraña. A veces, incluso, se van corriendo a modo rodillas juntas y pies arriba.

Las mujeres, también, van cogidas de la mano por la calle a cualquier edad. Eso significa “somos mejores amigas” o “somos madre e hija”. Y yo que al principio pensaba que estaba lleno de viciosas lesbianas… No hay que juzgar! Ya lo ves.. EL caso es que coincidió con que mi ex compañera de piso me intentaba besar en los morros cada vez que se iba de casa – y yo le explicaba que no, que en Spain son dos besos… – además de exhibirse abriéndose la toalla en medio del comedor cuando yo  estaba por ahí. Abría, cerraba y se iba corriendo como si tuviera 5 años… Vamos, un show.

Esta chica es un tema a parte pero divertido. Os voy a contar un poco.

Mi ex compañera de piso era una modelo medio rusa medio china de 21 años. No hablaba apenas ingles, nos entendíamos como podíamos. Era adorable pero tenia los cambios de humos a flor de piel, como una chiquilla de 15 o peor. Un día dormía con una chico, al otro con una chica – que parecía un chico- a mi y a  mi otro compañero de piso (que es francés) nunca nos quedaba claro que pasaba… Pero era un poco nuestro pasatiempos.

Entrar en su habitación era un mausoleo de ella misma y de su modelo japonesa favorita. Recortes de revista por todos lados que le recordaban lo bonita que es. Y lo era.

De hecho, en los primeros días de conocernos y hablando a nuestra manera, yo entendí que ella estudiaba diseño de moda. Lo mejor fue cuando fuimos juntas de compras al Carrefour y me enseño una revista del quiosco. La contraportada de la Cosmopolitan China era ella… pensé que era una modelo que se le parecía, vamos, una broma. Pero no. Fue entonces cuando me descubrí que el mausoleo.

¿Que pasa cuando vives con una modelo? Me regalaba ropa que no se ponía de las sesiones. Vestidos de la Vivian Westwood, de Miss Sixty, joyas, americanas de Zara. Este bolso no me gusta, quédatelo… Te dejo un collar que te quedará muy bien con ese vestido. Y así un largo etc. Yo encantadísima de la vida.

Además, su herramienta de trabajo es su cara, así que tuve que acostumbrarme a encontrar tetrabriks de leche en el baño, a pegarme sustos por aparecer con mascarillas raras en la cara… o adaptarme a tales trucos de belleza. Si, caí en la trampa de los tratamientos chinos. Soy una de ellas…

La lástima que esta chica se fue hace un par de meses por que trabajaba mas en Beijing que en Shanghai, así que Xau Xoxin.

Y es que es impresionante como se cuidan.  Eso si, aquí lo sexy es tener una tez blanca, ves mas paraguas en un día soleado que en un día de lluvia, tal cual.

La verdad, es que me estoy quedando blanca de no ver el sol, y ahora no repudio tanto de ello por que por aquí pocas caritas morenas ves, a no ser que bajes para el sud este asiático.

En el fondo, de todas sus cosas malas nos hacemos un chiste y les cogemos cariño. La verdad. Es amor-odio.

Y aun siendo blanquitos, los chinitos serán siempre nuestros amarillos. Y ellos lo saben. Se consideran así mismos amarillos, nosotros somos los blancos. Aunque una vez me preguntaron por que siendo de España estaba blanca… por que claro, España esta en Sud América. “Seguro que también bailas el WakaWaka…”

Vamos a dejar el tema cultural para otro día que me pongo negra. 🙂

Categories: De Dia, En la Calle, Peculiaridades y manias chinas | Tags: , , , , , , , , | Leave a comment

Las buenas y males acciones nos persiguen como una sombra. Budha (O no. Eva Sáve)

Os acordáis que os comenté que mi bicicleta empieza a hacer ruidos raros… pues ahí está la historia.

Por las mañanas voy a trabajar con el metro, pero de casa al metro cojo la bicicleta y la dejo aparcada con su respectivo candado en la calle en el párquing gratis de bicicletas… remarco GRATIS por que en el lado izquierdo se paga y en el derecho no – que cosas más raras – así que el día que voy con prisas, aparco cómodamente en el espacio vacío de la izquierda y me voy corriendo.

A la vuelta, me toca localizar mis dos ruedas por que el cobrador del frac (obviamente) la ha movido de sitio.

El tema es que esta tarde mi bicicleta no andaba, y no por que se me olvidara sacar el candado sino por que la cadena esta fuera del engranaje… sospechoso que estando aparcada la cadena se salga, no?

Así que me he acordado de “la mala acción” que he hecho esta mañana: He llegado con tiempo al párquing,, he movido cuidadosamente las bicicletas vecinas para entrar el culo de la mia y “zas”, he conseguido el efecto domino. Ya dicen que cuando le temes a algo, acaba pasando, y me paso. He levantado la cabeza, miro alrededor: 500 personas circulando y nadie mirando, nadie preguntando y, por supuesto, nadie ayudando. Filosofia china.

¿Puede que la cadena sea el castigo por ello? O ¿Ha sido mano de obra china…?

Y como consecuente y a pesar de hacer de “mecánico” en medio de 500 personas, otra vez, ni una ayudita.

Sea lo que sea, en este país me estoy superando. NUNCA antes había puesto yo solita tantas cadenas de bici como aquí, es más, nunca antes lo hice. (Y es que esta bici me salió buena, pero tuve una anterior que la devolví a la semana de comprarla…).

Lo mismo me pasa con las tortillas de patatas.  Creo que en casa una vez o ninguna cocine una tortilla española. Pero cuando estoy en el extranjero soy la “tortillera” oficial, me quedan riquísimas.

Una fiesta española? Eva cocina la tortilla, pica- pica en casa: “Eva, la tortilla!” a mi de hecho me saca del apuro del “que llevo”, y como ya os dije me gusta cocinar. Así también he mejorado mi receta, en nada monto una paradita en las ferias de Shanghái y de ahí a una fábrica de tortillas con 1000 chinos pelando patatas, claro que sí, arriba el optimismo.

Se que una cadena de bici o una tortilla son cosas simples, son pequeñas pero significantes. Pero con estas pequeñeces es cuando me doy cuenta de que fuera de casa mi estilo de vida es la de Juan Palomo. Y así es como me hago mas fuerte y como lleno mis ganas de superación. Y poco a poco es como se hacen las grandes cosas. Aunque una buena actitud es otro ingrediente que no debe faltar.

Fallemos o no, esta nos hará seguir hacia delante… si se quita la cadena la volvemos a poner; si se quema la tortilla, la próxima saldrá mejor; y si aparco en  el párquing incorrecto, siempre habrá alguien para recordármelo…

Aquí os dejo. Voy a lavarme las manos que aún las tengo negras… inevitable consecuencia.

Ce la vie!

Categories: En la Calle | Tags: , , , , , | Leave a comment

Shanghái, mi bici y un té chino.

Acabo de volver de renovar mi visado. Bicicleta para arriba, bicicleta para abajo, realmente estoy agotada, pero lo miro desde la perspectiva de que es mi ejercicio diario ya que mi economía no esta para pagarme un gimnasio. Y que tontería seria ir pudiendo paladear al natural… (a ver que opino de esto en pleno invierno HA-HA).

En 3 días hará un mes que he vuelto de mi visita a España a la ciudad y si no quería que me deportaran debía correr con el tema de la visa antes del mes. Tener que estar pendiente de si te caduca el visado, de si llevas el pasaporte cuando es necesario o los documentos que se requisan para cualquier movimiento que se te ocurra hacer en China a veces es agotador. Pero es una de esas cosas que te enseñan a ser organizado, a espabilarte y SOBRETODO a ser paciente con la vida.  Pero eso no le quita a que los Chinos, en mi opinión, son un espécimen a parte, muy difíciles de comprender.

A veces es agotador vivir en una gran ciudad como esta… es tan enorme que para ir a cualquier lado tienes que planificarte el día. Sobretodo cuando tienes que valerte del transporte publico. Cruzar el centro de la ciudad en metro es media hora, la ciudad entera ya ni os cuento.. Si haces intercambio de líneas más vale no ir con prisas, aquí no vale eso de nos vemos en 10 minutos, los planes son anticipados, sin duda.

Aún así, los recursos de los “laowáis” – nosotros, los “forasteros” – siempre son alternos: taxi, moto, bicicleta… Yo y mi bicicleta! y que contenta estoy. Sin pensarlo cada día le meto una hora a mis piernas y a mi trasero. Esa fue la segunda o tercera razón por la que decidí comprármela y estoy cumpliendo con los objetivos: Ganar tiempo, ahorrar en taxis y hacer deporte, me merezco un WELL DONE! Le estoy sacando tanto provecho que ya empiezo a notar la cadena chirriando, creo que debería hacer una reinversión en cuando pueda y comprarme una de esas mas deportivas, para que los chinos me odien un poco más on the road, claro que si.

Conducir en Shanghái es una locura. En coche en bici, en monopatín da igual, es una locura. Los chinos pasan, se cruzan, arrancan antes de tiempo, frenan en mitad de un cruce.. no respetan. No tienen remedio. Es una selva de asfalto sin duda. Los semáforos ponen un poco de paz pero siempre siguen pasando después de rojo y arrancan antes de que este verde. Y ¿qué hago yo? Lo mismo, me adapto a la situación. Si andar por las aceras es un “o te apartas o te aparto” la carretera es “o tiras o te empujo”, tal cual. Así que de vez en cuando me toca gritar un “mecaguoentu” o un “vengaquetenemosprisa”. Luego el tema de la bocina… yo creo que se entrenan en casa con una bocina con silenciador como las pistolas esas que disparan en las pelis… Es horrible, nacieron con el claxon bajo el brazo. Pitan por todo. Tienen una ultra visión de rayos violeta con la que ven a través de los coches hasta alcanzar 200 metros, así que pitan por si a caso  se le ocurre frenar al del primero de la fila o equivale a un “que voy, apartate”, y así todo el día.

Si el Centro de la ciudad es un cuadrado, yo vivo en la zona norte casi en la frontera del cuadrilátero. Salir de esta frontera es meterse en la china pura y dura. Lo digo en tono tenebroso, pero no tiene nada de malo… los precios bajan, el trafico baja, todo se difumina. La guerra esta en cogollo del cuadrilátero y yo estoy metida en ella.

Aquí es donde suceden cosas. Principalmente los atascos de trafico (que eludo gracias a mi bicicleta voladora). En el centro es donde la ciudad es cosmopolita, donde te cruzas con algún forastero por las calles o donde puedes quedar para ir a un bar “normal”. Discotecas, museos,  tiendas “western” o incluso el Carrefour. No nos falta de nada para sentirnos confortables. Pero teniendo en cuenta que estamos en el otro lado del mundo, el confort tiene un precio. Lo siento, es inevitable pero no menospreciable, sin ello la vida es muy diferente y hablo por experiencia. Si bien, mis primeros 3 meses de vida en China fueron en la ciudad de Changsha, en la provincia de Hunan. China pura y dura, la provincia del picante, de los cohetes artificiales y donde se come perro (si, he dicho perro, pero nada que temer…).

Pero esa vivencia valió la pena a lo que experiencia se refiere, así pues el cambio para Shanghái fue grato. Si algunos pasaran por eso primero apreciarían aun más esta ciudad, ya que la diferencia de desarrollo cultural es importante.

Los chinos desarrollan una adaptación acelerada a lo que “mundo western” se refieren (pues tienen fama y no solo fama de saber copiar bien). Y la influencia y el incremento del forastero en los últimos 10 años se esta notando mucho.

A pesar de ser mentes cerradas y de vivir bajo el comunismo hay ganas de cambio (fijate, como en la “Península Ibérica” HA-HA) Las nuevas generaciones – cualificadas – quieren cambiar y si no lo hacen fuera del país lo harán en el. Aun les falta mucho, si, pero es un principio., son hormiguitas atómicas chinas, que miedo.

Lo bueno de que aun siendo cosmopolita siga siendo China es que puedes vivir a cualquier nivel. Cenar desde por 1 euro a 100. He probado ambas  y si, hay diferencias, pero vale 100 lo que en nuestra tierra valdría 50, tal cual. Pero se agradece un gusto familiar de vez en cuando y hay que ver cuanto spanish bar de tapas hay en Shanghái, suena increíble pero sí.

Vale que en todo el mundo es fácil encontrar restaurantes italianos y Mc Donal’s entre otros. Pero ¿de tapas? Pues eso, que las Spanish tapas están de moda. ¿Será por qué se parece al estilo chino de picotear platos en el medio de una mesa? O ¿Será la crisis española? No se sabe. Aun teniendo eso, yo que soy mujer de armas tomar me voy al súper Carrefour chino y me cocino en casa con mi copa de vino, que eso si que no tiene precio.

Y ahora que hablo de comida… aquí ya es la hora del te mientras en Europa os limpiáis las legañas de la mañana. Así que me voy a calentar el agua que tengo nuevas semillitas chinas que probar, que estas también son muy buenas para no se que órgano.

Limpiaros bien la cara y pintaros una sonrisa, que será siempre vuestro mejor maquillaje!

Buenos días para vosotros!Image

Categories: En la Calle | Tags: , , , , , | 6 Comments

Create a free website or blog at WordPress.com.

El Crossumer de la Democracia

Blog sobre regeneracion democratica, politica, economia y ciudadania

Bucket List Publications

Indulge- Travel, Adventure, & New Experiences

El Blog del Viajero Independiente

Viajes al Sudeste Asiático